Viendo su afición por el dibujo, su padre, aconsejado por los profesores, lo matricula en la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla. Donde tan sólo estuvo tres años porque a los diecisiete se traslada a Madrid para dedicarse profesionalmente a la danza.
Con 19 años, ingresa en la compañía «Mariemma Ballet de España» donde permanece cuatro años, actuando en los importantes escenarios de los Festivales de España, la Feria Mundial de Nueva York, la Scala de Milán, el Festpiele Haus de Salzburgo y el Teatro de la Zarzuela de Madrid, entre otros.